El momento adecuado para casarse. Para tener hijos. Para amueblar nuestra vivienda. Para empezar nuestro propio negocio.
Bueno, os preguntaréis, ¿y a cuento de qué todo esto...?
Resulta que el otro día compramos un vinito rosado más caro de lo habitual. Capricho de la mujercita de la casa, vaya. Una vez en casa, nos preguntamos ¿cuándo lo abrimos? ¿El próximo mes-aniversario, para un cumpleaños, una ocasión especial? Resulta que igual llega esa ocasión, ese "momento adecuado" y surgen otros planes, y el vino rosado se queda triste y solo, esperando en un rincón. Igual en nuestro próximo cumpleaños, aniversario, o día de celebración variado, estamos tan exultantes que nos olvidamos por completo del vino...
¿Y entonces cuando...?
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Hago un guiño y me digo que el momento adecuado puede ser hoy. Porque estamos juntos, porque nos apetece. No hay nada especial que celebrar (bueno sí, ¡que estamos vivos!) o es un momento trascendente de nuestras vidas.
Y me digo que si lo fuera, si en algún momento se produce uno de esos instantes en que te sientes conectada al universo, o inmensamente feliz, o eufórica, o enamoradísima, o te empiezas a reír y no puedes parar (¿no os ha pasado? pequeñas burbujas de sabiduría o felicidad que ni sabes de donde vienen), quizás no tengamos una botella de vino para celebrarlo. Pero en realidad tampoco hará falta. La grandeza de ese momento bastará por sí sola.
Así que cariño, ¿por qué no aderezamos esos momentos "buenos pero no maravillosos" de la vida, con una cena, vino, salida nocturna o plan descabellado? Abramos ese vinito hoy. Estamos tranquilos y serenos, estamos juntos. Quien sabe lo que pueda pasar tras la descarga de alcohol...
| Juassss... XD via |
Así es la vida. Que a veces los caprichos no acompañan a las celebraciones o a los momentos vibrantes, pero posiblemente pueden ser el preludio de los mismos... ¿no os parece?
Como cuando una se pinta los labios de rojo un día cualquiera, y le sucede algo fuera de lo común; o cuando sales desganada a tomar unas cañas con los amigos y no regresas a casa hasta la madrugada.
El momento adecuado es justo cuando te lo planteas. Ni más ni menos. No se puede prever, no se puede racionalizar. Pero en cierta forma, se puede estimular que surjan "momentos adecuados" todos los días. Basta con atreverse a algo diferente, concederse cosas, llevar a cabo planes que no haríamos por pereza.
| via (tumblr, princesse-a) |
En mi caso, esto viene marcado por empezar una botella de vino que no sabíamos cuando abrir. :-)
¿Brindáis conmigo?