La que más y la que menos que se han introducido en este mundillo de los blogs y los foros de boda, se habrá dado cuenta que hay una tendencia en alza: el
"Do it yourself" (DIY) o "hazlo tú mismo".
Desde las más prestigiosas páginas americanas de bodas hasta algunas que están especializadas en DIY con mucha clase, por todos sitios encontramos
fantásticas y originales propuestas con muy bajo coste, porque suelen ser con materiales económicos, muchas veces reciclados, y todo el proceso de elaboración y montaje lo llevamos a cabo ¡nosotros!
Antes de proseguir el blog, tengo que decir que no tengo nada en contra de la decoración DIY, es más, algunas cosas que he visto por Internet me parecen un derroche de habilidad e imaginación. Pero no me he encontrado hasta ahora ningún post que diga que
no todo vale en materia de artículos autofabricados. Intentaré resumir mis pensamientos en unos pocos puntos:
1. Si decidimos decorar con nuestras propias manitas el lugar de ceremonia o celebración, es preciso tener en cuenta que los artículos DIY se sirven por lo general de materiales como el papel, el cartón y la tela, cortados a mano y enlazados con cuerdas, cordones, palos de madera, etc.
Crean un ambiente artesanal muy adecuado para una boda campestre, en un entorno rústico o informal. Yo nunca pondría unas banderitas o unos pompones como los de la imagen en un restaurante "normal" donde predominan, por ejemplo, columnas de mármol, candelabros o cornisas de tipo clasicista. Si
te gusta este estilo naive e informal, y haces la ceremonia en una iglesia barroca y el banquete en un restaurante "de toda la vida" quizás lo que debas plantearte es
cambiar de escenario: una finca, la casa de algún conocido, una ermita el campo o una granja; porque las dos cosas no cuadran.
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| Esto es delicado, dulcísimo, pero ¿lo quieres para tu boda? ¿Concuerda con vuestros estilos? (quizás a tu chico tanto pastel no le guste demasiado...). Una opinión más elaborada en el punto 8. |
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| Precioso para exterior, especialmente para colgarlo entre los árboles, pero ¿y en un salón con pared enmoquetada? ¿Y en un espacio moderno y minimalista? |
2. Hay una línea muy sutil entre un DIY con clase y un DIY demasiado casero (y también hay un trecho entre un DIY casero y un DIY
eminentemente hortera, pero de esto no me ocupo). No se trata de que no parezcan artículos artesanales, pero tampoco tiene que dar la impresión de que los objetos
están sacados de una clase de plástica o los has hecho en tus ratos libres. Se necesita cierta
habilidad para hacer las cosas uno mismo, pero no sólo eso: tenemos que tener claro que
el diseño que elegimos es depurado (más info en el punto 6).
Siguiendo con la idea principal, no se trata de que los invitados vean que
le has dedicado mucho tiempo al tema de la decoración y que sois habilidosos (de hecho, lo ideal es que no parecieran "hechos por ti mismo"); no se tratan que digan "ah, cuánto trabajo has empleado, qué bien te ha salido" como si vuestra boda fuera la exposición de unos trabajos manuales.
Se trata de que estos elementos queden encajados en tu boda. Que se vea todo bonito, en conjunto. Que los DIYs aporten ese toque vintage, chic, tradicional, romántico, campestre, o temático que buscas al resto de la decoración;
no que parezca la boda una especie de galería de tus trabajos.
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| Este DIY se nota que está hecho por decoradoras y wedding planners profesionales; todo son materiales "de andar por casa" pero la combinación tiene un estilismo muy cuidado. Si os veis capaces de hacerlo vosotras igual de bien, y combinar con estos elementos, adelante. Si no, puede ser que la composición de tazas con flores y libros desordenados quede bizarro. |
3. Con los DIY se suele pecar de una cosa: dar demasiado colorido e incoherencia a la decoración. Me explico: si hacemos mariposas de cartulinas de colores para las copas, centros de mesa con latas, meseros de cartón, el organizador de mesa, misales, invitaciones, cucuruchos para el arroz, adornos de perlas para los ramos de novia, etc, etc. tenemos que buscar en todo momento un toque de coherencia:
que todo siga una temática, un color, un tipo de material, o que de algún modo concuerde entre sí. Si hacemos unas cosas de papel, otras de fieltro, unas más logradas, otras menos, colorines por todas partes... Bueno, será divertido y tendrá todo un toque muy "casero" pero ¿es eso realmente lo que buscamos? ¿No puede resultar una boda "demasiado infantil"?
Quizás no haga falta hacer tantos detallitos, y pueda ser todo aún menos trabajoso y simple: nada de adornos de cartón en la mesa, el arroz en una simple cesta, las invitaciones sin muñequitos, etc. Repito que para mí una boda debe de tener un
mínimo toque de distinción con lo que ciertas cosas deberían evitarse; si para otra persona esto no es significativo, pues entonces puede permitirse otro tipo de licencias, y estas opiniones no serían válidas.
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| Centros económicos, coloridos, sencillos, bonitos pero ¿aptos para cualquier entorno? ¡NO! |
4. Hacerlo una misma es una inversión de tiempo.
Si no dispones de él, no te aventures, porque no vas a disfrutar de los preparativos y
vas a acabar agobiándote con este trabajo que te has cargado. Por otro lado, antes de lanzarte a hacer 200 invitaciones o 100 pulseritas para tus amigas,
haz una prueba: si el resultado es satisfactorio (si no parece hecho por tu sobrina de 8 años en el cole, vamos) adelante; si no te convence tu trabajo o los materiales utilizados ¡¡cambia a tiempo!!
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| Evidentemente, este no puede ser tu detalle de novia ;) |
5. No pienses que porque tú le hayas dedicado 50, 80 o 200 horas a hacer los artículos de decoración, todos los invitados van a darse cuenta, lo van a valorar y lo comentarán como genial acerca de tu boda. Las novias nos fijamos en los detalles más ínfimos de nuestros artículos ("
cariño ¿te das cuenta? la banda roja de la invitación concuerda con las cortinas del restaurante"; y
"los colores utilizados en los meseros son los mismos que los de mi ramo")
, pero no debemos esperar que estos detalles también sorprendan a los demás.
Si quieres causar más impacto visual repite un elemento decorativo en muchas cosas, por ejemplo, o
haz menos artículos y más bonitos, más elaborados. Y entiende que, una vez que pones "tus manualidades" en la boda,
lo que contará es lo bonitas que sean o lo armónicas que queden en su entorno,
no el tiempo que te has pasado ideándolas o produciéndolas (eso no lo sabe nadie porque no se refleja en el resultado). Así que no te lleves un disgusto si nadie aprecia tus pequeñas joyas a las que has dedicado palabras, trabajo y energía: puede ser que tus invitados sean unos insensibles, o puede ser (y esto es crudo, así que coge aire) que
el resultado final no haya valido la pena a pesar de tanto trabajo...
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| Estas ideas son preciosas pero plantéate: ¿Ves a tus amigas o damas de honor llevando estas flores (3 y 5) en la solapa? ¿Y esas tiras de plástico de colores(2) colgadas en el juzgado o en tu restaurante? Eso sí, las invitaciones (4) son preciosas y elegantes, muy primaverales. |
6. A no ser que seas decoradora, ilustradora, experta en diseño gráfico, interiorista o tengas una formación (autodidacta vale) en este tipo de materias, no te pongas a diseñar las cosas de tu boda. Es decir, hay una gran diferencia entre un DIY copiado de un artículo fantástico (e ideado por expertos en diseño, y cuando digo expertos no me refiero a que tengan una titulación, sino el arte, la habilidad y el tiempo para estos menesteres) y un DIY que te inventas tú misma. ¿El caso más simple? Los meseros de boda. O la papelería en general (invitaciones, misales, cartelitos...). Si no tienes experiencia, que te pases tres tardes "diseñando" tu dibujo o estilo no va a ser sinónimo de éxito; más lo es si COPIAS algún diseño que te guste de la web.
Actualmente dispones de muchísimas plantillas por Internet que puedes utilizar con programas como Word o Photoshop. También está la posibilidad de comprarlas a un más que módico precio a ilustradores profesionales (entre 2€ y 10€).
En conclusión, si quieres ahorrar pelas y te empeñas en "hacerlo todo tú misma" porque es más personal, bonito y bla-bla-bla, acepta mi consejo:
NO DISEÑES, a no ser que se te dé muy bien; busca diseños de otros y adáptalos. Esto último dependerá de la habilidad manual de cada uno claro. Si no eres un "fiera" de las artes decorativas, elige siempre
diseños sencillos con
materiales llamativos. Sinónimo de éxito y elegancia.
Debajo algunos ejemplos de motivos con materiales variados y especiales, y diseños currados (que puedes copiar). En este caso Etsy nos sirve de inspiración:
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| Sinceramente, ¿se te ocurriría alguna vez un diseño así? ¿O eres más bien del tipo "título de mesa" con letra Times New Roman 40 y abajo un dibujico cualquier. Fíate de los profesionales. |
7. Hay una
opción intermedia que también es altamente recomendable si no te consideras un hacha en esto de las manualidades:
compra un artículo y luego personalízalo. Puedes
decorar el interior de un libro de firmas añadiéndole lazos, puntilla, un sello personalizado, una frase bonita escrita con letra cursiva. Lo mismo puedes hacer con tus
invitaciones, y con las tarjetas de los detalles. Puedes comprar unos
marcos bonitos y poner unas láminas bonitas de un antiguo calendario, postales o vuestras fotos. ¡Éxito asegurado! O puedes rodear unos
vasitos de vidrio con pequeños trocitos de crochet o puntilla. En cuanto a los centros del restaurante, quizás no te compense hacerlos uno a uno tú sola, pero puedes darles instrucciones al restaurante para hacerlos más personales: por ejemplo poner las flores en
maceteros bonitos, en botes de cristal o en jarrones vintage, en vez de en esos horribles recipientes de plástico a los que nos tienen acostumbrados.
8. Por último,
recuerda que una boda es un acto formal, no es como un cumpleaños o una fiesta para niños (
por mucho que ciertas publicaciones americanas así se empeñen en hacérnoslo creer, con sus estéticas demasiado coloristas, dulzarronas o con mucho tono pastel). Así que planea toda la decoración y accesorios en base a esto, a que se trata de una
fiesta para adultos con cierta trascendencia y elegancia (por algo la gente va con trajes y tacones, si no irían en vaqueritos o shorts con cuadritos).
La boda también es un reflejo del lugar en el que vives y sus tradiciones. Esto no significa que debas seguir al pie de la letra todas y cada una de las tradiciones; pero antes de desdeñarlas piensa que quizás puedas personalizarlas y darles un estilo muy particular, que agrade tanto a jóvenes como a personas más mayores.
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Si este no es tu novio (ese chaleco marrón y corbata lila es, cuando menos, atrevido)... ni tu entorno...
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| Entonces esta NO es tu boda, por espléndida que quede la sesión fotográfica. |
En conclusión: DIY sí, por qué no, pero siempre BIEN HECHOS Y BIEN DISEÑADOS, acordes con nuestro estilo, el de nuestra pareja y el de nuestro entorno. |
Y vosotros, ¿que pensáis de los DIYs? ¿Os ha parecido demasiado negativa mi entrada de hoy o tan sólo realista? Creo que he planteado el tema con sinceridad, pero estoy deseando conocer vuestras opiniones...
Imágenes y muchas ideas DIY (para la que se atreva):
http://mydiyweddingday.com/