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lunes, 24 de febrero de 2014

Figuras de novios muy extrañas.

Hace unos días estuve merodeando por Etsy, buscando qué tipo de artículos bodiles estaban a la venta por estos tiempos. Empecé mirando tarjetas y meseros, mis artículos favoritos, (hace tiempo, en este post, hice una selección de lo mejor que encontré), y luego mi búsqueda derivó en diferentes artículos de decoración, zapatos, joyas y al final... figuras de novios.

Lo cierto es que en Esty se encuentran estas figuras monísimas de animalitos que están reproducidas decenas de veces en blogs y revistas, pero lo que quizás no sabíais es que también en esta tienda online se dan cita figuritas de novios de lo más más extrañas y de dudoso (buen) gusto. Y sí, lo más increíble, todas ellas están a la venta...

Hace mucho que no hago un post así un poco más gracioso y menos trascendental, y se me ocurrió hacer una recopilación de estas figuras para alegraros un poquito la mañana del lunes, ¡que ya está llegando el calorcito!. Aviso: algunas de estas figuras pueden herir vuestra sensibilidad, avisad@s estáis ;-)

1. Empezamos con una figura de novios de los años 70 que podría describirse como "puro minimalismo", apto para los novios más originales y bohemios.  Creedme, igual esta figura os parece "demasié", pero os aseguro que es la más bonita y la más normal que vais a ver en este post.

Vintage Kitsch 1970s Wedding Cake Topper Bride and Groom
La sencillez y las líneas puras son lo que cuentan ¿verdad? via

jueves, 24 de noviembre de 2011

Tartas, tartas, tartas (part three)

He hablado de las tartas aquí y aquí. Pero ¿es sólo una idea más que pongo por el blog, para que quede bonito o para mí significa algo más?

What about cakes and me...?



Desde luego, y conociéndome, seguro que de niña más que soñar con "la boda de mis sueños" soñaría con "la tarta de mis sueños", que madre mía lo que me ha gustado el dulce siempre... Pues sí, desde chiquitita mi comida favorita eran los pasteles cremosos y los bombones de chocolate, pero no sólo entonces. Recuerdo esas tardes cuando paseaba por la ciudad en la que viví durante mi etapa de universidad, cuyo centro está repleto de pastelerías artesanas, en que me paraba casi diariamente en cualquier escaparate para "comerme de vista" los dulces que ahí estaban expuestos. La verdad es que rara vez pasaba de ahí: alguna vez entraba al local y me daba el capricho de comparme un pastelito de frutas, pero generalmente me bastaba con mirar, e imaginar.




Ahora, casi diez años después, he de reconocer que mi adicción al azúcar ha disminuido considerablemente, ya no suelo comer tantos dulces, y mucho menos tartas (a excepción de cumpleaños y esas cosas, claro está). Lo que aún no he dejado de hacer, y sigue siendo una costumbre para mí, es pararme como una boba frente al cristal de esas cafeterías que exponen tartas y pasteles de todo tipo. Me gusta observarlas, imaginar su sabor y me he dicho bastantes veces: "dentro de poco, una tarde que tenga libre, vendré a tomar un café con uno de estos pastelillos". Pero las que estén dentro de la vorágine de la vida moderna saben que ese momento rara vez llega, que siempre tenemos miles de cosas que hacer... Y así, he ido postergando mi extático momento dulce, diciendo que iré un día, u otro, u otro.




Así que, después de todas estas reflexiones de media tarde, me digo que para mí elegir una tarta glaseada para la boda, pudiera ser en parte un pequeño homenaje que le hago a la pequeñaja que habita en mí. Ésa que lo hubiera flipado si en medio de una fiesta le hubieran sacado una tarta como estas. Y también a esa adulta (bueno, veintiocho años, no es tanto) que aún se para frente al cristal de todas las pastelerías simplemente a comer con los ojos.

¿No es esto razón suficiente?

Bon appetit!



Todas estas tartas fabulosas están sacadas de aquí

lunes, 21 de noviembre de 2011

Tartas, tartas, tartas (part two)

Si has elegido para tu boda una de esas "super tartas" glaseadas (como salen en los programas de  Divinity, posiblemente querrás que ocupe un lugar vistoso, y que se vea durante todo el banquete.

 
Una presentación como esta a mí me gusta mucho; la tarta con su correspondiente figura en lo alto, velas, flores... Y como detalle original y entrañable, fotos antiguas familiares, en una de ellas parecen apreciarse ¡los padres en el momento de su boda!. Este tipo de montajes realmente no cuestan dinero (¿quién no tiene velas, jarrones, y marcos bonitos con fotos antiguas en casa?), pero lo difícil en este caso es hacerlos y que quede así de bonitos... Y por otro lado, ¿quién los hace? ¿Los novios, una amiga de los mismos, el restaurante?

 
Otra opción que está ahora muy de moda es una mesas de dulces (o candy bar, o sweet bar), que llevan utilizándose frecuentemente y desde hace años en las bodas sajonas, pero no son tan comunes aquí.


Original en blanco y rojo. Green wedding shoes



Como podéis ver, muchas de estas mesas de dulces tienen un diseño muy cuidado. Yo diría que es tan importante lo "apetecibles" que sean los dulces, como la forma en que estén dispuestos.

Una alternativa para aquéllos que gusten más de lo salado (o de las bebidas refrescantes), es mezclar junto a los ingredientes dulces, algunos snacks o bebidas refrescantes:



Project wedding

El "momento corte"

Suena la música. Se apagan las luces. Y todos los invitados giran sus cabezas para ver a la pareja nupcial. Creo que es un momento no es apto para tímidos :) Entonces se acerca el maitre, entrega el cuchillo, la espada o cualquier otro objeto que tenga un mínimo filo y... ya sabéis el resto. ¿Demasiado tradicional? En mi opinión, es una de esas tradiciones que, como pueden personalizarse completamente (la música que va a sonar, la forma de cortar la tarta, si se apagan o no las luces), yo no quitaría. Se puede hacer más divertido, más dulce, más transgresor... Pero el momento corte de la tarta casi siempre agrada a los invitados ¿y que sería un banquete de bodas sin él?

Me ha encantado este beso, es "tan normal" (via)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Tartas, tartas, tartas (part one)

Ya que ayer rocé el tema del dulce, he pensado que hoy era oportuno seguir con la que ha sido mi idea casi desde el principio que empecé a organizar la boda... ¡¡la tarta!!

Me encantan los postres, pero no cualquier tipo de postres. No me gustan demasiado "bizcochados", ni tampoco demasiado dulces, ni con demasiada nata o demasiado chocolate. Un postre, sobre todo después de una comida taaaaaan copiosa como la de una boda, debería ser elegante, con el toque justo de dulce y visualmente atractivo.

Algo como esto, por ejemplo...

 

Pero un asunto aparte es la tarta nupcial. Adoro el momento tarta en las bodas, y en esas bodas modernas en las que no se saca la tarta de repente ni se parte con la típica musica romántica de fondo, confieso que siento que me falta algo a la hora del postre... En aquella ocasión (en la boda moderna me refiero) me quedé mirando para todos los lados cuando los camareros me trajeron el postre y pregunté tímidamente: ¿pero entonces, los novios no van a cortar la tarta? ¿no se van a apagar las luces ni nada...? ;-)



Me gusta el "momento tarta" porque implica un poco una ruptura con el desarrollo normal del banquete. Implica pararse un poco, y mirar a los novios, que son al fin y al cabo los que nos han convocado. Y es como el comienzo de un segundo banquete dentro del primero: el postre inaugura el momento del café, la copa de sidra o champagne, el chupito y las felicitaciones a los novios. Y aparte de esto... pues que me parece un momento íntimo y bonito, no sé. Vale que es un poco cursi cortar el pastel con el cuchillito y casi todas las luces apagadas (y una canción romántica de Mariah Carey o Luis Miguel de fondo), pero al fin y al cabo una va a una boda a ver cursilerías, amor y todo eso ¿no? ;)

Así que como tantas otras cosas en la boda, el momento tarta yo no lo descuidaría. Me gustan especialmente las tartas glaseadas, que ahora se llevan mucho y las hacen en cualquier pastelería (yo no sé si en todos los restaurantes). Si las tartas son grandes, generalmente ponen un par de pisos de bizcocho y el resto "de mentira" (es decir, por dentro va de corcho y solamente el glaseado de fuera es comestible). Obviamente son más caras cuanto mayores sean y cuantos más materiales "de verdad" hayan utilizado en su elaboración, pero creo que realmente no es un coste que sea inasumible en una boda, ni mucho menos.

Las opciones de tartas glaseadas son infinitas. Aquí pongo de muestra unas cuantas que he encontrado por la red, pero realmente el buscador de google o en cualquier blog de bodas encontraréis miles de ejemplos. O en el catálogo de cualquier pastelería.








Otras cuestiones:

No olvides de coronar el piso más alto con vuestra figura de novios.

martes, 18 de octubre de 2011

Las figuras de la tarta


Si hace, pongamos cuatro meses (cuando empecé a interesarme realmente por la preparación de mi boda, y a mirar cosas como una loca), alguien me hubiera preguntado qué figura pensaba colocar en la tarta de novios, mi expresión hubiera sido de sorpresa y quizás un poco de espanto: ¿qué, es que hay que colocar una figura determinada en la tarta de novios? ¿Y encima tengo que elegirla?

O tal vez hubiera pensado con sorna: ¿pero es que la figura de la tarta de bodas tiene la más mínima relevancia? Hoy, meses después, he recibido la notificación de correos de que tengo un paquetito esperándome. Adivinad: mi figura especial para la tarta de bodas ;) Sí, las bodas me han hecho descubrir un pequeño lado oculto.



Figuras de metal de e-cromatica
En mi caso, ya había previsto tener una tarta de novios un poquito más "espectacular" que las que ponen normalmente en los restaurantes, de estas glaseadas y con formas muy elaboradas de las que pueden encontarse mil fotos por Internet. En la figura no había pensado... pero una vez que la idea se encendió en mi cabeza, descubrí que es un elemento cuyo precio es muy bajo en relación con la boda, y es un bonito detalle para ese momento y para el recuerdo.


De azul y chocolate
Porque algunas de estas figuras son verdaderamente tiernas y bonitas, y quedarían bien en cualquier rincón de un casa. Creo que es uno de los recuerdos más perdurables que podemos tener del día de nuestra boda, así que, si os decidís como yo a adquirir una de estas figuras, os presento algunas de las mejores propuestas que he recopilado por Internet. Pero por haber, os encontraréis de estas figuras a cientos...

Muy originales, con formas de animales:



Fuente


De indigo twin weddings a través de Etsy


Estilizadas y peculiares:




Via
Novios como niños: Con un toque gracioso, inocente o naive.




De boda y detalles

Propuestas un poco vintage, elegantes y originales:


 
Clásicas y románticas, de cerámica:




Disponibles en detallesymas

Y una última recomendación: consulta a tu novio. Puede ser muy sentimental el elegir una figura par la tarta juntos y que, al colocarla en un lugar visible o íntimo de vuestra casa, os recuerde siempre ese bonito día que habéis compartido o estáis a punto de compartir.

Al final, planificar una boda no es sólo determinar los detalles de un evento, sino compartir una ilusión. El objetivo ya no sólo es el fin (la boda), sino también el camino (todas las decisiones, y las visitas a tiendas, que se toman antes de ese momento).

Y qué mejor que hacer ese camino acompañada de la persona con la que quieres compartir tu vida, ¿no? Incluso si a veces se cierne sobre vosotros una nube de tormenta...


via
I'm singing... and kissing... in the rain :)

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